Etapa N°5: Coimbra - Castelo Branco

Distancia 409 Km. repartidos en carreteras de los siguientes tipos:


 Carreteras Nacionales: 261.8 km.
 Autonómicas de 2º nivel: 138.2 km.
 Asfalto o cemento sin nombre: 9 km.

Tramos: 26
Autor:

Descripción:
Tras alcanzar Coimbra al final de la etapa anterior, esta quinta jornada cambia completamente de escenario. Dejamos atrás el ambiente urbano para adentrarnos en el corazón de la Portugal más auténtica, recorriendo algunos de los paisajes más variados de todo A Rota 18.

Con 409 kilómetros, esta es una etapa larga y muy completa, donde las carreteras nacionales vuelven a ser las protagonistas, representando cerca de dos tercios del recorrido. Las acompañan numerosas carreteras autonómicas de segundo nivel, ideales para disfrutar de una conducción tranquila y llena de curvas.

Los primeros kilómetros nos conducirán de nuevo hacia las sierras del interior. El perfil vertical muestra un continuo subir y bajar, con varios puertos de montaña que superan ampliamente los 1.000 metros de altitud, lo que anticipa una jornada muy entretenida para cualquier motorista. En esta primera mitad predominan las carreteras reviradas, los bosques y los espectaculares miradores naturales.

Tras abandonar las zonas montañosas, la ruta inicia un progresivo descenso hacia el este. El relieve se suaviza y aparecen amplios valles, dehesas y extensas llanuras salpicadas de pequeños pueblos donde el tiempo parece transcurrir con otra calma.

Uno de los grandes atractivos de esta etapa será la entrada en el entorno del Parque Natural del Tajo Internacional, un espacio protegido donde el río Tajo vuelve a convertirse en protagonista y donde la naturaleza conserva un marcado carácter salvaje. La cercanía con la frontera española aportará además un ambiente muy diferente al vivido hasta ahora.

La jornada también atravesará ciudades con un importante patrimonio histórico, entre ellas Fundão, Castelo Branco, Idanha-a-Velha e Idanha-a-Nova, además de numerosas aldeas que irán apareciendo entre montes, olivares y extensas zonas agrícolas. Cada una de ellas ofrecerá una nueva oportunidad para descubrir monumentos, rincones con encanto y parte de la historia de esta región portuguesa.

En conjunto, esta etapa combina algunos de los puertos más espectaculares del recorrido con largas carreteras panorámicas, pequeños pueblos cargados de historia y un acercamiento progresivo hacia el Tajo Internacional. Será una jornada muy variada, en la que alternaremos montaña, naturaleza, patrimonio y carreteras de gran disfrute para la conducción.


Tramo 1: - N2 (25.9 Km)

N17

La quinta etapa comienza abandonando las calles de Coimbra para dirigirnos hacia el este por una amplia avenida que pronto deja atrás el intenso tráfico de la ciudad. Durante los primeros kilómetros todavía nos acompaña el entorno urbano, permitiéndonos contemplar algunos de los monumentos más representativos de la antigua capital de Portugal, entre ellos el imponente Acueducto de São Sebastião, una de las construcciones más emblemáticas de Coimbra.

Poco a poco los edificios van quedando atrás y la carretera empieza a serpentear siguiendo el relieve del valle del río Mondego. El ambiente cambia por completo. Las amplias avenidas dan paso a una carretera nacional de buen firme que se adapta suavemente a las laderas cubiertas de eucaliptos y pinos. Si la mañana amanece húmeda, como ocurrió durante nuestra verificación, una ligera niebla envuelve el paisaje y aporta un ambiente muy especial al inicio de la jornada.

Las curvas comienzan a sucederse de forma natural mientras la carretera asciende de manera progresiva. El tráfico disminuye rápidamente y la conducción se vuelve mucho más agradable, anticipando el carácter montañoso que marcará buena parte de esta etapa.

Durante el recorrido atravesamos pequeñas aldeas donde el ritmo de vida parece mucho más pausado. Las casas dispersas, los pequeños muros de piedra y la vegetación que invade las cunetas anuncian que nos estamos adentrando en el Portugal más rural.

El tramo finaliza en una rotonda dode cogeremos la primera salida para incorporarnos a la archiconocida N2 portubuesa.

Final del tramo

Km de ruta:
0
2
5
9
PK

Tramo 2: N2 - M522 (7.6 Km)

N2

Nada más abandonar el tramo anterior continuamos por la N2, una de las carreteras más emblemáticas de Portugal, que en este punto comienza a mostrar un carácter mucho más montañoso. El asfalto presenta un excelente estado y la carretera enlaza curvas amplias y bien trazadas que permiten disfrutar de la conducción sin prisas, siempre rodeados por un denso bosque de eucaliptos y pinos.

La ligera niebla que todavía cubre las laderas durante nuestra verificación aporta un ambiente muy especial al recorrido. En algunos momentos los árboles desaparecen parcialmente entre la bruma, creando una estampa casi mágica que invita a reducir el ritmo y disfrutar del paisaje. Poco después, conforme avanzamos, el sol comienza a abrirse paso y la visibilidad mejora, dejando al descubierto el intenso verde de las montañas.

El trazado alterna suaves ascensos y descensos con curvas de radio medio que siguen fielmente el relieve de la sierra. Apenas encontramos tráfico y la sensación de aislamiento aumenta a medida que nos alejamos de Coimbra. Es uno de esos tramos en los que la carretera parece diseñada pensando en el motorista.

En los últimos kilómetros aparecen pequeñas viviendas dispersas y alguna explotación forestal, señal de que nos aproximamos a una nueva aldea. La carretera pierde ligeramente su carácter montañoso y se suaviza antes de alcanzar el final del tramo.

El tramo concluye haciendo un STOP en el kilómetro 33,5 de ruta donde deberemos girar a la izquierda para incorporarnos a la M522..

Final del tramo

Km de ruta:
0
3
3
5
PK

Tramo 3: M522 - M523 (9.4 Km)

M522

Nos incorporamos a la M522 para afrontar uno de esos tramos que hacen disfrutar especialmente sobre la moto. La carretera mantiene un ancho correcto y un firme impecable mientras serpentea entre bosques de eucaliptos y pinos, enlazando curvas constantes que siguen el relieve de la sierra. El tráfico continúa siendo prácticamente inexistente, permitiendo mantener un ritmo muy agradable.

Durante los primeros kilómetros atravesamos pequeñas aldeas como Urgueanheira y Salgueiral, donde unas pocas viviendas aparecen dispersas entre la vegetación antes de que el bosque vuelva a envolvernos. El paisaje alterna claros, suaves lomas y zonas de sombra que hacen el recorrido todavía más entretenido.

La carretera continúa dibujando un trazado muy revirado, con continuos cambios de dirección y ligeros desniveles que convierten este tramo en uno de los más divertidos de la jornada. A medida que avanzamos, el sol termina por imponerse definitivamente a la niebla de primera hora, iluminando el intenso verde del bosque y mejorando la visibilidad.

Poco antes de llegar a Pombeiro da Beira aparecen varias curvas muy cerradas que obligan a reducir la velocidad. Si levantamos la vista entre curva y curva, podremos contemplar las laderas cubiertas de bosque que rodean todo el valle, uno de los paisajes más característicos de esta parte del centro de Portugal.

Los últimos metros nos conducen hasta las inmediaciones de Pombeiro da Beira. Aquí merece la pena detenerse unos minutos para contemplar la Igreja Matriz de Pombeiro da Beira, el principal monumento religioso de la localidad, y pasear por sus tranquilas calles, que conservan el ambiente sereno de las aldeas del interior portugués.

Sin darnos cuenta nos incorporamos a la M523 para seguir disfrutando de las carreteras de esta sierra portuguesa.

Final del tramo

Km de ruta:
0
4
2
9
PK

Tramo 4: M523 - Arganil (10.1 Km)

M523

Continuamos por la M523, una carretera estrecha y muy entretenida que parece diseñada para disfrutar de la conducción. El firme se encuentra en perfecto estado y las curvas se suceden una tras otra mientras avanzamos entre bosques de eucaliptos, pinos y pequeñas manchas de vegetación autóctona que cubren las laderas de este rincón del centro de Portugal.

El recorrido atraviesa diminutas aldeas como Aveia y Vale Diogo, donde apenas unas pocas casas de piedra y tejados rojizos rompen la tranquilidad del paisaje. Son lugares donde el tiempo parece transcurrir a otro ritmo, rodeados de montañas y de un entorno eminentemente rural.

La carretera continúa alternando suaves ascensos y descensos, enlazando curvas de radio medio con otras algo más cerradas, siempre con muy poco tráfico. En algunos puntos el bosque se abre y permite contemplar bonitas panorámicas de los valles que nos rodean, mientras las montañas anuncian que seguimos internándonos en una de las zonas más atractivas para disfrutar de la moto en Portugal.

Conforme nos aproximamos a Arganil, la carretera gana algo de anchura y comienzan a aparecer las primeras viviendas dispersas antes de descender hacia la localidad.

Arganil es una de las poblaciones más importantes de la Sierra do Açor y un excelente lugar para hacer una parada. Su agradable casco histórico invita a pasear por calles tranquilas donde destacan la Igreja Matriz, la Capela do Senhor da Agonia y varias casas solariegas. También resulta muy recomendable acercarse a la ribera del río Alva o disfrutar del ambiente de sus terrazas antes de continuar la ruta.

El tramo finaliza al llegar a Arganil, donde continuaremos recto para seguir por la M523 en dirección al siguiente tramo.

Final del tramo

Km de ruta:
0
5
3
0
PK

Tramo 5: Arganil - Góis (12.3 Km)

N342

Dejamos atrás Arganil para tomar la N342 en dirección a Góis. La carretera comienza descendiendo suavemente entre las últimas casas de la localidad antes de volver a internarse en un paisaje dominado por montañas cubiertas de eucaliptos y pinos. El firme es excelente y el trazado, repleto de curvas enlazadas, convierte cada kilómetro en un auténtico disfrute para cualquier motorista.

Nada más abandonar Arganil merece la pena recordar que esta villa es la puerta de entrada a la Serra do Açor y un magnífico lugar para detenerse. Además de su agradable casco histórico, destacan la Igreja Matriz de Arganil, la Capela do Senhor da Agonia y las cercanas Playas Fluviales del Río Alva, uno de los grandes atractivos naturales de la comarca durante los meses más cálidos.

La N342 continúa serpenteando por la ladera de la montaña, alternando pequeñas rectas con curvas de radio medio y algunas horquillas que obligan a trazar con precisión. La carretera apenas soporta tráfico y permite disfrutar plenamente del paisaje, mientras el valle se abre en varios puntos ofreciendo bonitas panorámicas de la Serra do Açor, una de las zonas montañosas más espectaculares del centro de Portugal.

A lo largo del recorrido atravesamos pequeños núcleos como Vale do Corvo, Sequeiros y Ponte de Sótão, aldeas tranquilas donde la vida rural sigue marcando el ritmo del día a día. Las casas tradicionales, los pequeños huertos y los bosques que prácticamente abrazan la carretera transmiten la esencia más auténtica de esta región.

Los últimos kilómetros discurren paralelos al Río Ceira antes de llegar a Góis, una de las localidades con mayor encanto de toda la etapa. Merece la pena pasear por su cuidado casco histórico, cruzar el Puente Medieval de Góis, relajarse en la Playa Fluvial de Góis o visitar la Casa da Cultura de Góis, donde se muestra parte de la historia y las tradiciones de la villa. No es casualidad que Góis sea un auténtico referente para el turismo de naturaleza y uno de los destinos favoritos de los motoristas que recorren las sierras del centro de Portugal.

Final del tramo

Km de ruta:
0
6
5
3
PK

Tramo 6: Góis - M508 (28.1 Km)

M543

Abandonamos Góis por la M543 para adentrarnos en uno de los tramos más largos y espectaculares de esta etapa. La carretera comienza acompañando el valle con un trazado muy fluido, enlazando curvas de todos los radios sobre un asfalto en excelente estado que invita a disfrutar de la conducción. El tráfico es prácticamente inexistente y el único sonido que rompe el silencio es el del motor rebotando entre las laderas cubiertas de bosque.

Durante los primeros kilómetros atravesamos pequeños núcleos como Cortecega, Cabrieira, Soalhinha o Aigra, donde aparecen algunas viviendas dispersas perfectamente integradas en el paisaje serrano. La carretera nunca pierde su carácter revirado, alternando cortas rectas con continuos cambios de dirección mientras el valle se va estrechando a nuestro alrededor.

Poco a poco la ruta comienza a ganar altura siguiendo el curso del río Ceira, que aparece y desaparece entre la vegetación. En varios puntos disfrutaremos de magníficas panorámicas sobre el valle, con las montañas cubiertas de pinos y eucaliptos extendiéndose hasta el horizonte. Es una de esas carreteras capaces de mantener la atención del motorista durante cada metro, combinando curvas técnicas con un paisaje que invita a detenerse una y otra vez para contemplarlo.

Al atravesar el pequeño pueblo de Fajão merece la pena fijarse en su cuidado conjunto tradicional. Muy cerca se encuentra la Aldeia do Xisto de Fajão, una de las aldeas históricas de esquisto mejor conservadas de la región, donde la arquitectura tradicional se funde con el espectacular entorno natural de la Sierra de Açor.

A partir de aquí la carretera continúa ascendiendo entre laderas cubiertas de vegetación. Las curvas se suceden de forma constante, perfectamente enlazadas y con magnífica visibilidad, ofreciendo uno de los recorridos más gratificantes para cualquier aficionado a la conducción. Conforme ganamos altura, los miradores naturales permiten disfrutar de una perspectiva cada vez más amplia sobre los profundos valles que acabamos de recorrer.

En los últimos kilómetros el paisaje se abre definitivamente y la montaña muestra toda su grandeza. Las vistas alcanzan decenas de kilómetros sobre las sierras del centro de Portugal, convirtiendo este final de tramo en uno de los más espectaculares de toda la etapa. En el cruce final deberemos girar a la izquierda para incorporarnos a la M508.

Final del tramo

Km de ruta:
0
9
3
4
PK

Tramo 7: M508 - N344 (10.6 Km)

M508

La M508 continúa regalándonos uno de los recorridos más memorables de toda A Rota 18. Durante este tramo la carretera serpentea por la ladera de la sierra enlazando curvas amplias y perfectamente peraltadas, con un asfalto impecable y un tráfico prácticamente inexistente. Cada giro descubre un nuevo horizonte, convirtiendo la conducción en una experiencia tan emocionante como contemplativa.

Pronto alcanzamos la zona de Panorâmica do Cume, uno de los grandes balcones naturales de la Sierra de Açor. Merece la pena detenerse unos minutos para disfrutar de unas vistas impresionantes sobre el interminable mar de montañas que caracteriza el centro de Portugal. En los días despejados la visibilidad alcanza decenas de kilómetros y permite comprender la magnitud del territorio que estamos recorriendo.

La carretera continúa ascendiendo y descendiendo suavemente por la divisoria de aguas, alternando zonas abiertas con pequeños bosques de pinos y matorral de montaña. El paisaje cambia constantemente y, cuando el viento sopla desde las laderas, trae consigo el aroma de la jara, el brezo y la vegetación serrana calentada por el sol.

A nuestra izquierda se extiende la Mata da Maragaça, una de las masas forestales autóctonas mejor conservadas de Portugal y auténtico refugio de biodiversidad. Este bosque centenario constituye uno de los espacios naturales más valiosos de la Sierra de Açor y aporta un carácter todavía más salvaje al recorrido.

Durante los últimos kilómetros seguimos disfrutando de un extraordinario trazado panorámico, donde las curvas enlazadas permiten mantener un ritmo muy fluido mientras las vistas sobre los valles se suceden una tras otra. La sensación de rodar suspendidos sobre las montañas convierte este tramo en uno de esos lugares que permanecen grabados durante mucho tiempo en la memoria del viajero.

El tramo finaliza en un cruce en forma de T, donde deberemos girar a la derecha para incorporarnos a la N344.

Final del tramo

Km de ruta:
1
0
4
0
PK

Tramo 8: N344 - M1401 (10 Km)

N344

La N344 continúa ofreciendo una de las carreteras más espectaculares de toda la Sierra de Açor. El asfalto se mantiene en perfecto estado y las curvas enlazadas dibujan un recorrido que parece diseñado para el disfrute de cualquier motorista. A un lado se suceden las laderas cubiertas de matorral y monte bajo; al otro, profundos valles que se abren bajo nuestros pies ofreciendo panorámicas de enorme belleza.

El trazado alterna suaves descensos con largas curvas de radio amplio que permiten disfrutar del paisaje sin perder el ritmo de conducción. Las vistas sobre las montañas del centro de Portugal son constantes, con un relieve cada vez más agreste y salvaje que transmite una agradable sensación de aislamiento.

Poco después comenzamos un pronunciado descenso hacia Castanheira de Pera, una localidad muy conocida por albergar la Praia Fluvial das Rocas, una de las playas fluviales artificiales más famosas de Portugal. Aunque nuestra ruta no entra en el casco urbano, resulta interesante saber que se encuentra a escasos minutos del recorrido y constituye un excelente lugar para hacer una parada en los meses de verano.

Las curvas continúan acompañándonos mientras perdemos altura y el valle se va cerrando poco a poco. El paisaje alterna laderas cubiertas de vegetación con pequeños bancales y casas dispersas que anuncian la proximidad de la población. El aire sigue siendo limpio y fresco, con ese característico aroma a monte que acompaña toda esta zona serrana.

Durante los últimos kilómetros la carretera continúa descendiendo con decisión hacia el valle, ofreciendo algunas de las panorámicas más bonitas del tramo sobre Castanheira de Pera y las montañas que la rodean. El firme continúa siendo excelente y el tráfico muy escaso, permitiendo disfrutar plenamente de cada curva.

Llegado el kilómetro 114 de etapa , cambiamos de carretera sin darnos cuenta, continuando por la M1401.

Final del tramo

Km de ruta:
1
1
4
0
PK

Tramo 9: M1401 - Indeterminada (3 Km)

M1401

Nada más abandonar la N344 nos incorporamos a la M1401 para continuar descendiendo por el estrecho valle del río Ceira. La carretera conserva un firme excelente y un trazado muy entretenido, combinando curvas de radio medio con otras más cerradas que obligan a enlazar una tras otra mientras la montaña nos envuelve por completo.

El paisaje continúa dominado por las laderas cubiertas de matorral y vegetación mediterránea, salpicadas de afloramientos de roca y pequeñas terrazas naturales. A medida que perdemos altura, el valle se estrecha y el río Ceira acompaña nuestro recorrido muy cerca de la carretera, aportando frescor y un agradable contraste de color con el verde de la vegetación.

Llegamos a Porto da Balsa, un pequeño núcleo situado junto al río que durante siglos fue uno de los puntos tradicionales de paso entre ambas orillas. Aunque hoy la carretera facilita enormemente el recorrido, el entorno sigue conservando el encanto tranquilo de los antiguos pasos fluviales de la sierra.

La carretera continúa serpenteando entre las montañas mientras disfrutamos de un tráfico prácticamente inexistente. Cada curva abre nuevas perspectivas sobre el valle, convirtiendo estos pocos kilómetros en un magnífico aperitivo de todo lo que todavía nos espera durante esta etapa.

Una vez más cambiamos de carretera sin darnos cuenta comenzando un nuevo tramo que discurre por una vía sin nombre.

Final del tramo

Km de ruta:
1
1
7
0
PK

Tramo 10: Indeterminada - M1404 (9 Km)

Indeterminada

Abandonamos la pequeña carretera local para continuar por una vía igualmente estrecha pero de excelente firme, que asciende con decisión entre las montañas del valle del Ceira. Desde los primeros metros resulta evidente que entramos en una de las zonas más despobladas y salvajes de toda la etapa, donde la carretera parece abrirse paso únicamente para quienes disfrutan explorando lugares alejados del turismo masivo.

El trazado combina largas curvas con continuos cambios de rasante, siempre acompañado por un paisaje abierto de laderas cubiertas de brezo, piornos y matorral de montaña. La vegetación es ahora menos densa y permite contemplar amplios horizontes sobre las sierras que nos rodean. Cada pocos kilómetros aparecen nuevos miradores naturales desde los que disfrutar de unas vistas espectaculares sobre el valle.

La carretera pasa junto al pequeño núcleo de Cerouco, un diminuto conjunto de casas perfectamente integrado en este paisaje montañoso, donde el tiempo parece transcurrir con otra velocidad. La tranquilidad es absoluta y resulta fácil rodar durante varios kilómetros sin cruzarse con ningún otro vehículo.

A medida que seguimos ganando altura, el horizonte se vuelve cada vez más amplio. Las fotografías no hacen justicia a la sensación de inmensidad que transmite esta zona, con sucesivas cadenas montañosas perdiéndose en la distancia y una carretera que serpentea elegantemente entre ellas. Es uno de esos tramos en los que cuesta resistirse a detener la moto para contemplar el paisaje.

Durante los últimos kilómetros la carretera continúa recorriendo la ladera con un trazado muy fluido y un firme impecable, permitiendo disfrutar de una conducción relajada mientras el silencio de la montaña solo se rompe por el sonido del motor y el viento.

Llegado el kilómetro 126 de ruta finaliza el tramo donde giraremos a la izquierda para continuar por la M1404.

Final del tramo

Km de ruta:
1
2
6
0
PK

Tramo 11: M1404 - Portela de Unhais (5 Km)

M1404

La M1404 continúa ofreciendo un recorrido magnífico por el valle del Ceira. El asfalto se encuentra en excelentes condiciones y la carretera enlaza curvas de todos los radios mientras avanza entre laderas cubiertas de pinos, eucaliptos y vegetación serrana. El tráfico sigue siendo prácticamente inexistente, permitiendo disfrutar plenamente de una conducción relajada y muy fluida.

Desde varios puntos del recorrido se obtienen bonitas panorámicas sobre el valle y las montañas que rodean el río Ceira. El trazado alterna pequeños descensos y suaves ascensos que hacen la conducción especialmente entretenida, siempre acompañados por un paisaje que transmite una agradable sensación de aislamiento.

La carretera nos conduce hasta Portela de Unhais, una pequeña aldea serrana perteneciente al municipio de Pampilhosa da Serra. Antes de llegar merece la pena detenerse en el Miradouro da Portela de Unhais, un excelente balcón natural desde el que se contempla el valle, la aldea y buena parte de las montañas de la Sierra de Açor. Muy cerca también se encuentra el Parque de Merendas de Portela de Unhais, un lugar perfecto para hacer una pausa rodeados de naturaleza.

Abandonamos la localidad disfrutando una vez más del excelente estado del firme y de la tranquilidad que caracteriza esta parte del recorrido. La carretera continúa invitando a enlazar curvas con total naturalidad mientras las montañas dominan el horizonte.

Final del tramo

Km de ruta:
1
3
1
0
PK

Tramo 12: Portela de Unhais - Barroca (12 Km)

M1408

La M1408 continúa ofreciéndonos uno de los recorridos más espectaculares de toda la etapa. La carretera serpentea por la ladera de la montaña alternando curvas amplias con otras más cerradas, siempre sobre un excelente firme y rodeada por espesos pinares que cubren las montañas del valle del Zêzere. Cada descenso abre nuevas panorámicas sobre la sierra, convirtiendo este tramo en un auténtico placer para cualquier motorista.

Tras dejar atrás el pequeño núcleo de Machialinho, la carretera comienza a perder altura de forma más decidida mientras aparecen las primeras vistas del río Zêzere. Poco después alcanzamos uno de los lugares más bonitos de esta jornada: Janeiro de Cima, una de las históricas Aldeias do Xisto de Portugal.

Merece la pena dedicar unos minutos a recorrer las estrechas calles de Janeiro de Cima, donde todavía se conservan numerosas viviendas tradicionales construidas en esquisto. El pueblo mantiene intacto su carácter serrano y constituye uno de los mejores ejemplos de arquitectura tradicional de esta parte de la Serra do Açor.

Junto al casco urbano encontramos la agradable Praia Fluvial de Janeiro de Cima, situada a orillas del río Zêzere. Sus aguas tranquilas, el pequeño puente y las zonas verdes convierten este lugar en un magnífico punto para descansar antes de continuar la ruta.

También resulta muy recomendable detenerse unos instantes para contemplar las vistas sobre el valle del Zêzere, ya que desde la propia carretera se obtienen magníficas perspectivas del pueblo abrazando el río, una de las estampas más representativas de esta comarca.

Abandonamos Janeiro de Cima siguiendo nuevamente la M1408, que continúa enlazando curvas entre bosques y laderas hasta alcanzar el cruce donde giraremos a la izquierda en dirección a Barroca.

Final del tramo

Km de ruta:
1
4
3
0
PK

Tramo 13: Barroca - Silvares (9 Km)

N238

La N238 abandona Barroca ascendiendo suavemente entre montañas cubiertas por extensos pinares. La carretera presenta un firme en muy buen estado y un trazado fluido, con una sucesión de curvas amplias y cambios de rasante que permiten disfrutar de la conducción mientras el valle del Zêzere va quedando poco a poco a nuestra espalda.

Durante los primeros kilómetros el recorrido ofrece continuas panorámicas sobre las laderas de la Serra do Açor, alternando tramos abiertos con otros encajados entre taludes rocosos y bosques de pino. Es una carretera muy agradable para rodar, con poco tráfico y un ritmo constante que invita a disfrutar del paisaje.

A medida que nos aproximamos a Silvares, la carretera comienza a suavizar su perfil y aparecen las primeras viviendas del municipio. Entramos en una localidad con gran tradición minera, muy vinculada históricamente a la explotación del volframio durante la Segunda Guerra Mundial.

Si dispones de tiempo, merece la pena acercarse al Museu Mineiro de São Francisco de Assis, donde se explica la importancia que tuvo la minería en el desarrollo de la comarca. También resulta interesante pasear por el centro de Silvares y contemplar la Igreja Matriz de Silvares, principal edificio religioso de la población.

El tramo concluye en el centro de Silvares, donde en el siguiente cruce continuaremos la ruta dirección a Ourondo para adentrarnos de nuevo en las carreteras de montaña del interior de Portugal.

Final del tramo

Km de ruta:
1
5
2
0
PK

Tramo 14: Silvares - M511 (4 Km)

M1062

Abandonamos Silvares por la M1062, una carretera tranquila que durante los primeros kilómetros discurre muy próxima al río Zêzere. El firme se encuentra en buen estado y el trazado apenas presenta dificultad, permitiendo disfrutar del paisaje mientras dejamos atrás el casco urbano y nos adentramos de nuevo en un entorno de bosques y suaves colinas.

Uno de los momentos más agradables del tramo llega al cruzar el Puente sobre el río Zêzere. Desde él se obtienen unas bonitas vistas del cauce y de la vegetación de ribera que acompaña al río, formando una estampa muy característica de esta comarca del interior de Portugal.

Tras el puente, la carretera continúa ascendiendo ligeramente hasta alcanzar la pequeña localidad de Lavacolhos. Aunque se trata de un núcleo de reducidas dimensiones, conserva el ambiente tranquilo de los pueblos serranos y constituye la puerta de entrada al municipio de Fundão.

Si dispones de unos minutos, merece la pena acercarse a la Igreja Matriz de Lavacolhos, principal edificio religioso de la localidad, así como pasear por sus calles para descubrir la arquitectura tradicional de esta zona de la Beira Baixa.

A la salida de Lavacolhos continuaremos recto para incorporarnos a la M511.

Final del tramo

Km de ruta:
1
5
6
0
PK

Tramo 15: M511 - N230 (20 Km)

M511

La M511 nos ofrece uno de los grandes tramos de conducción de esta etapa. Nada más abandonar Lavacolhos, la carretera comienza un continuo ascenso hacia las estribaciones de la Serra da Estrela, enlazando curvas de todos los radios sobre un firme impecable y con muy poco tráfico. Es una carretera pensada para disfrutar del pilotaje, donde cada curva conduce a una nueva panorámica sobre las montañas del interior de Portugal.

Durante los primeros kilómetros atravesamos pequeños núcleos rurales como Chão do Galego y Sobral de São Miguel, rodeados de bancales, bosques y antiguas terrazas de cultivo que conservan el carácter tradicional de esta comarca. La carretera alterna zonas encajadas entre laderas con otras más abiertas desde las que comienzan a aparecer magníficas vistas sobre el valle.

Merece la pena detenerse unos minutos en Sobral de São Miguel, una de las históricas Aldeias de Xisto. Sus estrechas calles, las viviendas construidas en esquisto y el ambiente tranquilo hacen de esta pequeña población uno de los rincones con más encanto de la ruta.

A partir de aquí el ascenso continúa ganando altura y la M511 se convierte en una auténtica carretera panorámica. Las fotografías hablan por sí solas: curvas perfectamente enlazadas, amplios horizontes y numerosos miradores naturales desde los que contemplar las montañas de la Serra da Estrela y los profundos valles que hemos ido dejando atrás.

Conforme nos acercamos al final del tramo alcanzamos la localidad de Unhais da Serra, conocida por sus aguas termales. Si el tiempo lo permite, merece la pena visitar las Termas de Unhais da Serra, un balneario con una larga tradición que aprovecha las aguas mineromedicinales que brotan en esta zona desde hace siglos.

Al llegar al cruce en T giraremos a la derecha para incorporarnos a la N230 y continuar nuestra ruta.

Final del tramo

Km de ruta:
1
7
6
0
PK

Tramo 16: N230 - Barirro do Cabé§o (32 Km)

N230

La N230 nos conduce hacia uno de los grandes escenarios naturales de toda A Rota 18. Desde los primeros kilómetros la carretera comienza a ganar altura entre los bosques del Parque Natural da Serra da Estrela, enlazando una sucesión casi ininterrumpida de curvas amplias y perfectamente asfaltadas. El trazado resulta muy entretenido para la conducción, alternando zonas rápidas con otras más reviradas, siempre rodeados por un paisaje de montaña que invita a disfrutar sin prisas.

Tras superar el puerto comenzamos un largo descenso hacia Unhais da Serra. Las vistas sobre los valles y las laderas cubiertas de pinos aparecen constantemente a ambos lados de la carretera, convirtiendo este tramo en uno de los más panorámicos de la etapa. Es frecuente encontrar pequeños miradores naturales donde merece la pena detenerse unos minutos para contemplar el paisaje.

Atravesamos la localidad de Unhais da Serra, conocida en todo Portugal por sus históricas Termas de Unhais da Serra. Sus aguas mineromedicinales, utilizadas desde hace siglos, han convertido esta población en uno de los destinos termales más importantes de la región. Si el horario lo permite, es un excelente lugar para hacer una pausa antes de continuar la ruta.

Dejando atrás Unhais da Serra, la N230 cambia completamente de carácter. Las curvas de montaña van dando paso a un trazado más amplio y fluido que atraviesa extensos pinares y pequeñas zonas agrícolas, permitiendo mantener un ritmo constante mientras nos acercamos poco a poco a la vertiente oriental de la Serra da Estrela.

La carretera pasa junto a la pequeña localidad de Tortosendo, puerta de entrada al municipio de Covilhã. Muy cerca se encuentra el Museu de Lanifícios da Universidade da Beira Interior, dedicado a la importante tradición textil que hizo prosperar esta comarca durante siglos.

Pocos kilómetros después alcanzaremos Bairro do Cabeço, donde en el siguiente cruce continuaremos por la M513.

Final del tramo

Km de ruta:
2
0
8
0
PK

Tramo 17: Barirro do Cabé§o - Peso (7 Km)

M513

Tras abandonar Bairro do Cabeço continuamos por la M513, una carretera secundaria de buen firme que desciende suavemente entre pequeñas aldeas y un paisaje rural dominado por bosques de pinos y eucaliptos. El tráfico suele ser muy escaso, lo que permite disfrutar de una conducción relajada mientras las curvas amplias se suceden entre laderas y pequeños valles.

El recorrido atraviesa el núcleo de Vales do Rio, donde merece la pena detenerse unos minutos para visitar la Igreja Matriz de Nossa Senhora da Conceição, el principal edificio histórico de la localidad. También resulta agradable recorrer su pequeño casco tradicional, formado por calles tranquilas y viviendas de arquitectura popular beirã, que conservan el ambiente sereno de los pueblos de la Serra da Estrela.

Pocos kilómetros después llegamos a Peso, una localidad que ofrece varios lugares de interés. El más destacado es el Santuário de Nossa Senhora de La Salette, situado en una posición elevada y rodeado de jardines, desde donde se disfruta de una magnífica panorámica sobre el valle del río Zêzere. En el centro del pueblo también pueden visitarse la Igreja Matriz de Santa Maria Madalena, la Capela do Divino Espírito Santo, la Capela do Senhor dos Passos y varias fuentes tradicionales, como la Fonte do Mergulho y el Chafarizito, que forman parte del patrimonio histórico de la localidad.

La carretera mantiene un trazado amplio y agradable hasta las inmediaciones de Peso, donde el entorno se vuelve algo más urbano antes de alcanzar la rotonda que marca el final del tramo. En ella tomaremos la primera salida a la derecha para incorporarnos a la M515.

Final del tramo

Km de ruta:
2
1
5
0
PK

Tramo 18: Peso - N343 (4 Km)

M515

Desde Peso continuamos por la M515 en dirección sureste, dejando atrás el casco urbano para adentrarnos en un paisaje mucho más abierto. La carretera presenta un firme en muy buen estado, es ancha y prácticamente rectilínea, permitiendo disfrutar de una conducción relajada entre prados, pequeñas explotaciones agrícolas y las primeras vistas de las montañas que rodean el valle del río Zêzere.

Poco después cruzamos el puente sobre el río Zêzere, uno de los grandes protagonistas naturales de esta etapa. Desde él se obtienen bonitas panorámicas del río, que discurre lentamente entre una abundante vegetación de ribera formada por sauces, alisos y chopos. Es un lugar muy agradable para detenerse unos minutos y contemplar el paisaje.

La carretera continúa prácticamente llana y con un trazado muy fluido, atravesando un entorno rural de amplios campos de cultivo y pastizales donde el tráfico es casi inexistente. Este es uno de esos tramos en los que resulta fácil disfrutar del paisaje sin necesidad de prestar demasiada atención a la conducción.

El final del recorrido lo marca un cruce en forma de T donde giraremos a la izquierda para incorporarnos a la N343.

Final del tramo

Km de ruta:
2
1
9
0
PK

Tramo 19: N343 - Fundao (6 Km)

N343

Continuamos por la N343 en dirección a Fundão. La carretera mantiene un buen firme y una anchura generosa, atravesando un paisaje agrícola donde predominan los campos de cultivo, los olivares y algunos frutales. El trazado es muy cómodo, con largas rectas y curvas suaves que permiten disfrutar de una conducción tranquila.

Durante los primeros kilómetros pasamos junto a pequeñas explotaciones agrícolas y a la aldea de Alcaide de Joanes, mientras la silueta de la Serra da Estrela permanece siempre visible al fondo. La cercanía de la montaña y la amplitud del valle crean un paisaje completamente distinto al de los tramos más revirados recorridos anteriormente.

Poco a poco comienzan a aparecer las primeras viviendas de Fundão, una de las ciudades más importantes de la Beira Interior. Conocida en todo Portugal por la calidad de sus cerezas, la ciudad cuenta con un interesante patrimonio histórico. Merece la pena recorrer su centro histórico, donde destacan la Igreja Matriz de São Martinho, la Praça do Município, el Palácio do Picadeiro y el Museu Arqueológico Municipal José Monteiro, además de sus agradables calles comerciales y terrazas.

La entrada en Fundão se realiza por amplias avenidas de tráfico moderado hasta alcanzar una glorieta. Allí tomaremos la segunda salida siguiendo las indicaciones hacia Covilhã, continuando el recorrido por el centro de la ciudad.

Final del tramo

Km de ruta:
2
2
5
0
PK

Tramo 20: Fundao - Vale Palaio (6 Km)

N238

Dejamos atrás Fundão por la N238, una carretera de buen firme que asciende suavemente entre zonas residenciales y pequeños huertos. Conforme ganamos altura comienzan a abrirse excelentes vistas sobre la llanura de la Cova da Beira, con la imponente silueta de la Serra da Estrela dominando el horizonte.

Los primeros kilómetros resultan muy agradables para la conducción. El tráfico disminuye rápidamente al abandonar la ciudad y la carretera enlaza curvas amplias con largas rectas, permitiendo disfrutar tanto del paisaje como del pilotaje. Desde varios puntos del recorrido aparecen magníficas panorámicas del valle, especialmente hacia Fundão y los extensos campos de cerezos que han dado fama a esta comarca.

La ruta atraviesa la tranquila localidad de Alcaide de Joanes antes de llegar a Soalheira, una población situada en las estribaciones de la sierra. Aquí merece la pena acercarse a la Capela de São Lourenço, uno de los edificios religiosos más representativos de la localidad, y recorrer brevemente sus calles tradicionales, donde aún se conserva el ambiente de los pueblos agrícolas de la Beira Interior.

En los últimos metros alcanzamos el cruce situado a la entrada de Vale de Prazeres. En esta intersección giraremos a la izquierda para continuar por la N352, adentrándonos poco a poco en una de las zonas más montañosas y espectaculares de la Serra da Gardunha.

Final del tramo

Km de ruta:
2
3
1
0
PK

Tramo 21: Vale Palaio - Escalos de Cima (40 Km)

N352

Este tramo abandona Vale Palaio por la N352 para recorrer una de las carreteras más agradables de esta etapa. El asfalto se encuentra en buen estado y la vía combina largas rectas con curvas suaves, atravesando un paisaje cada vez más abierto donde predominan los pinares, los olivares y las tierras de cultivo características de la comarca de la Beira Interior. Es un recorrido cómodo que permite disfrutar de la conducción sin complicaciones mientras se avanza hacia el este.

Durante los primeros kilómetros se suceden pequeñas aldeas como Peroviseu, donde todavía se conservan muestras de la arquitectura tradicional de granito. Poco después la carretera se aproxima a Sobral de São Miguel, una localidad integrada en la red de Aldeias do Xisto, muy conocida por sus calles empedradas, sus casas de piedra y el magnífico entorno natural que la rodea. Aunque la ruta no atraviesa el casco histórico, se encuentra a escasa distancia y constituye una visita muy recomendable para quien disponga de algo de tiempo.

El recorrido continúa alternando pequeñas zonas boscosas con amplias panorámicas sobre el valle del río Ocreza, hasta alcanzar Escalos de Cima. Esta tranquila localidad conserva la esencia rural de la Beira Interior y destaca por la Igreja Matriz de Escalos de Cima, varios edificios tradicionales y su estrecha vinculación con el cultivo del olivo y la producción de aceite.

Al llegar a Escalos de Cima, la ruta finaliza en un cruce donde deberemos girar a la izquierda para incorporarnos a la siguiente carretera y continuar el recorrido.

Final del tramo

Km de ruta:
2
7
1
0
PK

Tramo 22: Escalos de Cima - N239 (15 Km)

N233

La ruta abandona Escalos de Cima por la N233 en dirección noreste para adentrarse en un tramo rápido y muy agradable de conducir. El firme presenta un excelente estado y la carretera combina largas rectas con amplias curvas de radio abierto que permiten mantener un ritmo fluido mientras el paisaje va dejando atrás las últimas estribaciones de la Serra da Gardunha para abrirse hacia las llanuras de la Beira Baixa.

Durante el recorrido predominan los campos de cultivo, dehesas de encinas y pequeños bosquetes que acompañan la carretera. A ambos lados aparecen explotaciones agrícolas dedicadas principalmente al olivar y al viñedo, ofreciendo un paisaje mucho más abierto que el de los tramos anteriores, dominados por las montañas.

La ruta cruza el entorno de Ribeira de Aprade y continúa hacia Escalos de Baixo, una pequeña localidad que conserva el carácter rural de la región. Muy cerca del recorrido se encuentra la Igreja Matriz de Escalos de Baixo, construida sobre un templo más antiguo y considerada el principal edificio histórico de la población.

Los últimos kilómetros discurren entre suaves ondulaciones hasta alcanzar Lousa. Esta localidad es conocida por su interesante patrimonio religioso, destacando la Igreja Matriz de São Pedro, así como varias capillas y antiguas casas solariegas que reflejan la importancia histórica que tuvo este núcleo agrícola. Además, desde los alrededores se obtienen buenas vistas hacia la llanura de Castelo Branco y las sierras que hemos dejado atrás.

Al llegar al final del tramo encontraremos un cruce donde deberemos girar a la derecha para incorporarnos a la N239 en dirección al siguiente tramo.

Final del tramo

Km de ruta:
2
8
6
0
PK

Tramo 23: N239 - N240 (42 Km)

N239

La ruta abandona Miguel de Acha por la N239 para afrontar uno de los tramos más rápidos y relajados de toda la etapa. El excelente estado del firme, las amplias rectas y las curvas suaves permiten disfrutar de una conducción muy fluida mientras el paisaje cambia definitivamente las montañas de la Beira Interior por una extensa llanura agrícola salpicada de encinas, olivares y pequeños bosques mediterráneos.

A medida que avanzamos hacia el este, la carretera atraviesa pequeñas localidades como Proença-a-Velha, un agradable núcleo rural donde merece la pena detenerse para contemplar la Igreja Matriz de Proença-a-Velha y pasear entre sus tradicionales calles de granito, fiel reflejo de la arquitectura popular de esta comarca.

El recorrido continúa por un paisaje cada vez más abierto hasta las inmediaciones de Medelim, otra localidad con un interesante patrimonio histórico. Destacan la Igreja Matriz de Medelim, varias casas solariegas y el antiguo caserío tradicional que conserva buena parte de su carácter original.

En este tramo la ruta discurre muy próxima a la frontera con España. Durante varios kilómetros estaremos a escasa distancia de la provincia de Cáceres, separada únicamente por las suaves lomas y valles de la raya hispano-portuguesa. Es fácil imaginar las antiguas relaciones entre ambos territorios y cómo estas tierras fronterizas han compartido durante siglos historia, costumbres y caminos.

Antes de alcanzar el final del tramo aparece, hacia el norte, la inconfundible silueta de Penha Garcia, considerada una de las aldeas históricas más bonitas del interior de Portugal. Aunque queda a pocos kilómetros de la ruta y requiere un pequeño desvío, merece plenamente la visita por su espectacular Castelo de Penha Garcia, las famosas Portas de Ródão fósiles del geoparque y sus impresionantes miradores sobre el valle.

Los últimos kilómetros nos conducen hasta Monfortinho, conocida por sus prestigiosas Termas de Monfortinho, cuyas aguas mineromedicinales llevan utilizándose desde época romana. Al llegar a la rotonda deberemos tomar la primera salida a la derecha para incorporarnos a la N240 y continuar el recorrido.

Final del tramo

Km de ruta:
3
2
8
0
PK

Tramo 24: N240 - Ladoeiro (44 Km)

N240

La ruta abandona Monfortinho por la N240 para recorrer uno de los tramos más tranquilos de toda la etapa. La carretera presenta un firme en muy buen estado y un trazado compuesto por largas rectas y suaves curvas que permiten disfrutar de una conducción relajada. El paisaje está dominado por las dehesas de encinas, extensos olivares y amplias zonas de monte bajo, características del este de la Beira Baixa.

Durante buena parte del recorrido circularemos muy cerca de la frontera con España. A nuestra derecha se extiende el Parque Natural del Tajo Internacional, un espacio natural protegido compartido entre Portugal y Extremadura que alberga una de las mejores representaciones de bosque mediterráneo de la Península Ibérica. Aunque la ruta no llega a penetrar en el parque, discurre por su área de influencia y permite contemplar el paisaje característico de esta singular zona fronteriza.

En las proximidades del recorrido se encuentra también Segura, una de las Aldeias Históricas de Portugal. Un pequeño desvío permite visitar su bien conservado Castelo de Segura, la Porta da Vila y varios miradores sobre el valle del río Erges, que marca la frontera natural entre Portugal y España.

La carretera continúa hacia Idanha-a-Nova, uno de los municipios con mayor riqueza patrimonial de la región. Aunque el itinerario pasa por su periferia, muy cerca se encuentran el Pelourinho de Idanha-a-Nova, la Igreja Matriz de Nossa Senhora dos Prazeres y el centro histórico de la localidad. También merece una mención la cercana Barragem Marechal Carmona, un gran embalse construido sobre el río Pônsul que constituye uno de los principales espacios recreativos del municipio.

Los últimos kilómetros discurren entre explotaciones agrícolas y pequeñas aldeas hasta alcanzar Ladoeiro, conocido por su tradición agrícola y por ser uno de los principales centros de producción de arroz de Portugal gracias al aprovechamiento de las aguas del río Pônsul. Muy cerca del recorrido puede visitarse la Igreja Matriz de Ladoeiro, principal edificio histórico de la localidad.

Al llegar a Ladoeiro alcanzaremos el punto que marca el final del tramo.

Final del tramo

Km de ruta:
3
7
2
0
PK

Tramo 25: Ladoeiro - N18-8 (25 Km)

M554

La ruta abandona Ladoeiro por la M554 para adentrarse en uno de los tramos más solitarios de toda la etapa. La carretera presenta un firme en buen estado y un trazado muy fluido, formado por largas rectas enlazadas mediante suaves curvas que invitan a disfrutar de una conducción relajada. El tráfico suele ser muy escaso, lo que permite saborear el silencio y la inmensidad del paisaje característicos de esta parte de la Beira Baixa.

El entorno está dominado por extensas dehesas de encinas, olivares tradicionales y terrenos agrícolas que se alternan con pequeñas manchas de bosque mediterráneo. La sensación de amplitud es constante, con horizontes abiertos y suaves ondulaciones que contrastan con las sierras recorridas durante la primera mitad de la etapa.

A lo largo del recorrido seguiremos muy cerca de la frontera con España, aunque en esta ocasión la separación entre ambos países resulta casi imperceptible en el paisaje. Durante siglos, estas tierras fronterizas han compartido formas de vida, comercio y tradiciones, dando lugar a una identidad común que todavía hoy se percibe en muchas de las aldeas de ambos lados de la raya.

La carretera atraviesa el entorno de Monforte da Beira, una pequeña localidad de origen medieval cuyo principal atractivo es la Igreja Matriz de Monforte da Beira y el conjunto de su arquitectura tradicional de granito. Muy cerca del núcleo urbano también pueden contemplarse antiguos molinos y construcciones rurales ligadas a la actividad agrícola de la comarca.

El resto del recorrido continúa entre campos de cultivo y dehesas prácticamente deshabitadas, ofreciendo una conducción tranquila y muy agradable hasta alcanzar el final del tramo.

Al llegar al cruce en forma de T deberemos girar a la derecha para incorporarnos a la N18-8 y continuar la ruta.

Final del tramo

Km de ruta:
3
9
7
0
PK

Tramo 26: N18-8 - CASTELO BRANCO (12 Km)

N18-8

Los últimos kilómetros de esta primera etapa discurren por la N18-8 en dirección a Castelo Branco. La carretera mantiene un firme impecable y un trazado muy agradable, alternando amplias curvas con rectas de buen ritmo que permiten disfrutar de una conducción relajada. El tráfico suele ser moderado y el paisaje vuelve a transformarse poco a poco, dejando atrás las grandes llanuras para dar paso a un entorno más verde y arbolado.

Durante buena parte del recorrido circularemos junto al Parque Natural do Tejo Internacional, uno de los espacios protegidos más importantes de Portugal. Este parque, compartido con España, protege el espectacular valle del río Tajo y constituye un refugio para numerosas especies de aves rapaces como el buitre negro, el águila imperial ibérica o la cigüeña negra, convirtiéndose en uno de los mejores lugares de la península para la observación de fauna.

Poco después cruzaremos el Ponte sobre o Rio Pônsul, donde el paisaje se vuelve especialmente agradable gracias a la vegetación de ribera y al entorno natural que rodea este afluente del Tajo.

A medida que nos aproximamos a Castelo Branco la carretera se ensancha y aparecen las primeras urbanizaciones y zonas residenciales de la ciudad. Entraremos en uno de los principales centros urbanos del interior de Portugal, conocido por su importante patrimonio histórico y cultural.

El final de esta etapa nos invita a dedicar algo de tiempo a descubrir algunos de los grandes atractivos de la ciudad, como el Jardim do Paço Episcopal, considerado uno de los jardines barrocos más bellos de Portugal; el Castelo de Castelo Branco, origen medieval de la ciudad; el Museu Francisco Tavares Proença Júnior, dedicado a la historia y el arte de la región; o el animado centro histórico, donde merece la pena pasear entre calles empedradas, plazas y edificios tradicionales antes de dar por concluida esta primera jornada de A Rota 18.

La etapa concluye al llegar a Castelo Branco, punto final de un recorrido de algo más de 400 kilómetros que ha permitido descubrir algunos de los paisajes más variados y sorprendentes del centro de Portugal.

Final del tramo

Km de ruta:
4
0
9
0
PK

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